
Después de incontables noches de trabajo, esta PDA que nos acompañó en cada patrulla, en cada informe y en cada historia, cierra sus puertas para siempre.
Este proyecto nació de la ilusión y el esfuerzo de su programador, que puso cientos de horas, corazón y desvelos para daros el mejor sistema posible. Cada botón, cada ficha y cada línea de código se escribió pensando en vosotros.
Por desgracia, un conflicto irreconciliable entre el programador y la cúpula ha hecho imposible continuar. Cuando la confianza se rompe, ningún código puede volver a compilarla.
Gracias a cada agente, a cada sanitario, a cada ciudadano y a cada historia que vivió dentro de estas pantallas. Fuisteis la razón de cada línea de código.
El sistema quedará desconectado de forma permanente. Cuidad vuestras historias, porque fueron reales mientras las vivimos.